No, la muerte no siempre se lleva todos los secretos.
Florestán.
Un padre, no se diga una madre, hace todo por sus hijos.
Y por todo entiendo lo que con los años pueda ser bueno o malo, positivo o negativo, constructivo o destructivo, sano o enfermizo, conveniente o no, pero siempre hace todo con la mejor intención: que sea bueno, positivo, constructivo, sano, conveniente, y nunca con el afán de dañar, al contrario, de formar y siempre de mejorar lo que uno fue.
Es ley de vida, además de las obligaciones innatas que conlleva la paternidad.
A algunos les sale bien y a otros no.
Pero esa es siempre la intención.
Con esto me quiero referir a cuando conocí a los hijos de Andrés Manuel López Obrador, José Ramón, Andy y Gonzalo, hace 25 años en el departamento de su papá en Copilco. También recuerdo el momento dramático en el que durante la quinta y última visita del papa Juan Pablo II a México, el 31 de julio de 2002, siendo él jefe de gobierno, lo esperó en la puerta de la Basílica de Guadalupe, sosteniendo a su esposa, una Rocío ya muy débil, y el Pontífice la bendijo, pero moriría al año siguiente, el 12 de enero de 2003.
Pasaron los años y con ellos la distancia y de ésta, en lo más alto de su poder la ofensiva personal y el giro de aquellos jóvenes a lo que se convirtieron bajo la presidencia de López Obrador, cuando por la paternal distancia infantil, viraron sus vidas, conocieron personajes que les prometieron un mundo nuevo, para ellos desconocido, y en el que cayeron.
De José Ramón y de Gonzalo, no voy a hablar.
Pero sí del que ya no quiere que le llamen Andy, que es un hombre de 45 años, autodeclarado legatario del movimiento de su padre, como si eso fuera heredable y quien ayer renunció al cargo de secretario de organización de Morena para ser diputado por Tabasco.
Y lo leo más como una futura defensa, el fuero, que como un proyecto político imposible: ser presidente de la República.
Pero cada quién su vida, sus tiempos, sus ambiciones y sus recursos.
RETALES
- ENCUENTRO.- El comunicado del encuentro, el jueves, de la presidenta Sheinbaum con el secretario de seguridad interna de Estados Unidos, Markwayne Mullin, no utiliza los acostumbrados términos de cordialidad y respeto.Solo dijo. Acordamos seguir colaborando conjuntamente en el marco de nuestros países. Él hablaría del combate a los narcoterroristas. Algo no salió como quería;
- FARSANTE.- Dice Abraham Mendieta que ninguno de los periodistas que entrevistamos a Maru Campos le pedimos pruebas y que quien paga, manda. ¿Pruebas de qué? No cabe duda, que el que cobra hace campaña y desde el Senado; y
- CUERVOS.- Ahora Marx Arriaga, el operador de los libros de texto y publicaciones de la SEP de López Obrador, es parte de la CNTE y acusa a su sucesora, Nadia López García, nombrada por la presidenta Sheinbaum, de prianista. Sigan alimentándolos.
Nos vemos mañana, pero en privado.

